Las cuatro formas de ocultar los cables
Hay cuatro soluciones, de menos a más definitiva y de menos a más obra:
- Canaleta adhesiva: un perfil de PVC pegado a la pared que se pinta del color del muro. Sin obra, entre 10 y 20 euros, resuelto en media hora.
- Pasacables de tela: una funda que agrupa los cables en un solo haz. Los recoge pero no los oculta; es la opción para muebles y suelos.
- Empotrar en la pared: abrir roza, pasar los cables por corrugado y cerrar. Es la solución definitiva y la única invisible, pero implica obra.
- Kit de paso en pladur: dos cajetines conectados por el hueco del tabique, uno detrás de la TV y otro a la altura del enchufe. Entre 25 y 40 euros, sin obra húmeda.
La elección depende sobre todo del tipo de pared y de si puedes hacer obra. En una vivienda de alquiler, la canaleta es prácticamente la única opción sensata.
Antes de nada: separa los cables de corriente
Es la parte que más gente hace mal y la única con implicaciones de seguridad. Los cables de un televisor colgado son de dos tipos:
- Cables de señal: HDMI, antena, red. Son de baja tensión y se pueden manipular y pasar por donde convenga.
- Cable de alimentación: 230 V. Aquí manda el reglamento eléctrico.
La regla que no se puede saltar: un cable de alimentación con su enchufe no puede empotrarse en la pared. Solo puede ir empotrado el cableado eléctrico fijo, en corrugado y terminado en una base de enchufe reglamentaria.
Es decir, si quieres empotrar, la solución correcta es llevar un enchufe nuevo detrás del televisor —trabajo de electricista, entre 80 y 150 euros— y no meter por la roza el cable con la clavija. Los cables de señal sí pueden pasar sin problema.
Si esa opción se te va de presupuesto, la canaleta o el kit de pladur resuelven bien y sin riesgo.
Canaleta: la opción sin obra
Es la solución más usada y la que mejor relación resultado-esfuerzo ofrece. Una canaleta es un perfil de PVC con base adhesiva y tapa a presión, que se recorta a medida y se pinta del color de la pared.
Bien ejecutada, se nota poco. Las claves son tres:
- Elige el ancho justo: mide el haz de cables y añade un 30 %. Una canaleta demasiado grande canta mucho más que una ajustada.
- Píntala antes de pegarla, con la misma pintura de la pared y dos manos. El PVC blanco de fábrica nunca coincide con el blanco de un muro pintado.
- Bájala en vertical desde el centro del televisor hasta el rodapié, no en diagonal. Una línea vertical centrada se lee como parte de la composición; una diagonal salta a la vista.
El adhesivo de fábrica aguanta mal con el tiempo si la pared tiene gotelé o pintura plástica satinada. En esos casos, un par de tacos pequeños dan una fijación mucho más duradera.
Empotrar en la pared: la solución invisible
Es la única forma de que no se vea absolutamente nada, y solo tiene sentido si vas a hacer obra o estás reformando.
El procedimiento en pared de ladrillo u hormigón es: marcar la vertical, abrir una roza con rozadora o radial, colocar tubo corrugado —no cables sueltos—, pasar los cables de señal, tapar con yeso o cemento cola, lijar y pintar.
Dos recomendaciones que ahorran disgustos:
- Pasa un corrugado más ancho del que necesitas hoy, de 25 mm en lugar de 20. Dentro de tres años querrás añadir un cable y no tendrás que volver a abrir la pared.
- Deja una guía de nailon dentro del tubo al cerrarlo. Es lo que permite tirar de un cable nuevo sin desmontar nada.
Si la pared es de carga, no abras rozas horizontales ni profundas sin consultar: comprometen la estructura y en muchos casos están prohibidas por normativa.
Pladur: el kit de paso
En un tabique de pladur no hace falta abrir roza, porque el hueco interior ya está ahí. Un kit de paso de cables consiste en dos cajetines: uno se instala detrás del televisor y otro cerca del rodapié, a la altura del enchufe, y los cables bajan por dentro del tabique.
Cuesta entre 25 y 40 euros y se instala con una sierra de corona en un rato. Los kits que incluyen una base de enchufe homologada en el cajetín superior resuelven además el problema de la alimentación de forma reglamentaria.
Ojo con dos cosas: los montantes metálicos verticales bloquean el paso cada 40 o 60 cm, así que hay que alinear ambos cajetines en el mismo hueco entre montantes. Y si vas a colgar la televisión en ese tabique, revisa antes cómo anclar el soporte en pladur, porque los cajetines no deben coincidir con los puntos de anclaje.
El soporte también influye
Es un factor que casi nadie tiene en cuenta al comprar y que condiciona todo lo demás.
Los soportes de perfil bajo, que dejan la pantalla a 2 o 3 cm de la pared, esconden muy bien los cables por detrás pero obligan a dejarlo todo conectado antes de colgar: después no cabe la mano. Con ellos conviene resolver el cableado en el mismo momento del montaje, y tenerlo previsto es una de las cosas que evita los errores más habituales al montar un soporte.
Los articulados plantean el problema contrario. Al extenderse, los cables quedan tirantes si están recogidos con la pantalla plegada, así que hay que dejar holgura suficiente para el recorrido completo del brazo. La regla es medir la extensión máxima del soporte y añadir 20 cm.
Muchos modelos incluyen bridas o clips para conducir los cables a lo largo del brazo. Los mejor resueltos llevan un canal integrado en la estructura, que acompaña el giro sin que nada quede tirante ni se despegue con el tiempo, a diferencia de las bridas adhesivas. En nuestra guía de soportes de pared indicamos cuáles lo incluyen.
Un truco que ahorra la mitad del trabajo
Antes de plantearte cómo ocultar cinco cables, reduce cuántos hay.
Si conectas el reproductor, la consola y el decodificador directamente al televisor, cada aparato aporta su propio cable a la pared. Si en cambio los conectas todos a un receptor AV o a un concentrador HDMI situado en el mueble, y de ahí sale un solo cable al televisor, la pared pasa de cinco cables a dos: HDMI y alimentación.
Con televisores compatibles con HDMI eARC, el audio vuelve por ese mismo cable, así que no hace falta un óptico adicional para la barra de sonido.
Resumen por situación
- Alquiler o sin obra: canaleta pintada del color de la pared, bajada en vertical.
- Pared de pladur: kit de paso con dos cajetines, alineados en el mismo hueco entre montantes.
- Obra o reforma: roza con corrugado de 25 mm, guía de nailon y enchufe nuevo detrás de la TV.
- Sobre mueble: pasacables de tela, que agrupa sin necesidad de tocar la pared.
- En cualquier caso: reduce el número de cables antes de ocultarlos.
Soportes recomendados en este artículo
Preguntas frecuentes
¿Cómo ocultar los cables de la TV sin hacer obra?
Con una canaleta de PVC adhesiva pintada del color de la pared, bajada en vertical desde el centro del televisor hasta el rodapié. Cuesta entre 10 y 20 euros y se instala en media hora. Es la solución habitual en viviendas de alquiler.
¿Se puede empotrar el cable de corriente de la televisión en la pared?
No. El reglamento eléctrico no permite empotrar un cable de alimentación con su clavija: solo puede ir empotrado el cableado fijo, en tubo corrugado y terminado en una base de enchufe reglamentaria. La solución correcta es llevar un enchufe nuevo detrás del televisor. Los cables de señal, como el HDMI, sí pueden pasar.
¿Cómo paso los cables por una pared de pladur?
Con un kit de paso de cables: dos cajetines, uno detrás del televisor y otro a la altura del enchufe, conectados por el hueco del tabique. Cuesta entre 25 y 40 euros. Hay que alinear ambos en el mismo hueco entre montantes, porque los perfiles metálicos bloquean el paso cada 40 o 60 cm.
¿Cuánta holgura hay que dejar en los cables de un soporte articulado?
Mide la extensión máxima del brazo y añade unos 20 cm. Si los cables se recogen con la pantalla plegada y no se deja margen, quedan tirantes al extender el soporte y pueden desconectarse o dañar el conector.
¿Cómo reducir el número de cables que van a la televisión?
Conectando los aparatos a un receptor AV o a un concentrador HDMI situado en el mueble, en lugar de directamente al televisor. Así solo sube un cable HDMI más el de alimentación. Con televisores compatibles con HDMI eARC, el audio vuelve por el mismo cable y no hace falta un óptico para la barra de sonido.
¿De qué ancho debe ser la canaleta?
Mide el haz de cables y añade un 30 %. Una canaleta demasiado ancha se nota mucho más que una ajustada. Conviene pintarla antes de pegarla, con la misma pintura de la pared y dos manos, porque el PVC blanco de fábrica nunca coincide con el blanco de un muro pintado.


