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Marca

Soportes RAJYQODIS

RAJYQODIS ocupa un nicho muy concreto dentro de este catálogo: los elevadores motorizados, que suben y bajan la pantalla eléctricamente para ocultarla dentro de un mueble. Es un producto de interiorismo más que de montaje, con un precio y unas consideraciones distintas al resto.

Analizados
1
Desde
369 €

Perfil de la marca

En qué destaca

  • Elevación eléctrica de aproximadamente un metro con mando a distancia
  • Posiciones de memoria recuperables con un botón
  • Capacidades y VESA suficientes para pantallas grandes
  • Resuelve un problema que ningún soporte pasivo aborda: ocultar la pantalla

Dónde están sus límites

  • Garantía de un año en un producto con motor, husillo y electrónica
  • Marca sin trayectoria conocida en el mercado español
  • Precio muy por encima de cualquier soporte pasivo equivalente
  • Requiere alimentación eléctrica en el punto de instalación
  • El motor controla solo la altura: el giro suele ser manual

Todos los soportes RAJYQODIS analizados

Un nicho muy concreto

Los soportes de RAJYQODIS no resuelven el problema habitual de esta categoría. Los demás soportes responden a dónde colocar la televisión; un elevador motorizado responde a otra pregunta: cómo hacerla desaparecer cuando no se usa.

Con el mecanismo recogido, la pantalla queda oculta dentro de un mueble y solo emerge al pulsar el mando. Es una solución de interiorismo, y su público está en salones de diseño, dormitorios, espacios que cambian de uso o alquileres turísticos donde conviene que el televisor no esté a la vista.

Cómo funciona un elevador

El mecanismo es un brazo telescópico, habitualmente de tres secciones, accionado por un motor eléctrico. Recorre alrededor de un metro de altura a una velocidad de unos 25 mm por segundo, lo que significa unos cuarenta segundos para el trayecto completo.

Se maneja con mando a distancia, y los modelos mejor resueltos incluyen posiciones de memoria: alturas guardadas que se recuperan con un botón. Es más útil de lo que parece, porque un salón real tiene varias alturas correctas — una para ver desde el sofá, otra para verla de pie mientras se cocina, y la posición recogida para ocultarla.

Conviene un matiz que sus fichas mezclan: en estos productos el motor controla solo la altura. El giro, cuando existe, suele ser manual.

Lo que hay que valorar antes de comprar

Un elevador motorizado plantea consideraciones que un soporte pasivo no tiene, y conviene ser explícito.

Un soporte de pared convencional no tiene nada que se pueda averiar: si el acero aguanta el primer día, aguanta el décimo año. Un elevador incorpora motor, husillo telescópico, placa de control, receptor de radio y mando — cinco componentes que pueden fallar, y cuyo reemplazo depende de que el fabricante siga dando servicio.

RAJYQODIS es una marca sin trayectoria conocida en este mercado y sus productos declaran garantías de un año. En una compra de varios cientos de euros con electrónica, ese respaldo es el factor que más pesa, y conviene tenerlo claro antes de decidir.

Requiere además alimentación eléctrica en el punto de instalación, algo que hay que prever si el mecanismo va a ir oculto dentro de un mueble.

Cuándo tiene sentido

Para la mayoría de la gente, no. Un soporte de pared de 20 euros resuelve el problema de colgar una televisión, y uno de suelo el de no taladrar.

Un elevador motorizado compensa en cuatro escenarios concretos:

  • Salones de diseño donde una pantalla apagada de 65 pulgadas rompe la estética de la habitación.
  • Dormitorios donde la televisión se oculta a los pies de la cama.
  • Espacios pequeños que cambian de uso: un salón que también es despacho.
  • Alquileres turísticos o segundas residencias, donde ocultar el televisor reduce el riesgo de daños.

Si tu caso no es alguno de esos, hay opciones bastante más económicas y sin motor que pueda fallar.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un soporte de TV motorizado?

Un mecanismo con brazo telescópico accionado por motor eléctrico que sube y baja la pantalla, normalmente alrededor de un metro, con mando a distancia. Permite ocultar la televisión dentro de un mueble cuando no se usa y hacerla emerger al pulsar un botón.

¿Merece la pena un elevador motorizado?

Solo si tu objetivo es que la televisión no esté a la vista: salones de diseño, dormitorios, espacios que cambian de uso o alquileres turísticos. Para colgar una televisión sin más, un soporte de pared de 20 euros hace el trabajo sin motor que pueda averiarse.

¿Son fiables estos elevadores?

Es el punto que más conviene valorar. Un soporte pasivo no tiene nada que se averíe, mientras que un elevador incorpora motor, husillo, placa de control, receptor y mando: cinco componentes cuyo reemplazo depende de que el fabricante siga dando servicio. Las garantías declaradas son de un año.

¿El giro también es motorizado?

No. En estos productos el motor controla únicamente la altura; la rotación, cuando existe, se hace a mano. Conviene tenerlo claro porque las fichas suelen mezclar ambas funciones en la misma descripción.

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